viernes, 25 de mayo de 2007


siente que ha dormido cuatro días, que ha nadado y flotado en alcoholes. Maldice los flashbacks de seda, se abraza a las almohadas, susurra que se perdió, que fueron veintiún minutos nada más, que a qué huele… que dicen que huele… a naranjas no natas, madera con barniz viejo, clorofila esparcida, mandarinas en la copa, fresas artificiales, ácido bucal… la espalda le dice que ha sido brutalmente golpeada, siente contados los poros, besos fluorescentes, canciones en los tímpanos, el escote violado, que faltan treinta y dos pasos para la realidad.

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